lunes, 1 de febrero de 2016

¿Qué le pasa a la balanza?



M. S. Gutiérrez y M. A. Gómez
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Hace unos días compramos una balanza digital para la cocina y al llegar a casa, sin terminar de desembalarla, quisimos probarla. Tal como muestra la Imagen 1 al encenderla sin poner nada encima marcaba 0 tal como estaba previsto.
Imagen 1  
A continuación pusimos un yogur y nuestra sorpresa fue que marcaba 121 g (Imagen 2) a pesar de que en el envase pone “peso neto 125 g ” Imagen 3. Repetimos la pesada varias veces y siempre marcaba 121 g .
    Imagen 2 
     Imagen 3  
Como consumidores, empezamos a desconfiar de la calidad de la balanza y nos planteamos devolver el aparato aunque también cabía la posibilidad de que nos estuviera engañando la marca del yogur. Nuestras preguntas eran:
  • ¿No funciona la balanza?
  • ¿Nos engañan en el yogur?
Estábamos con esas dudas cuando después de terminar de desembalar la balanza repetimos la pesada varias veces y en todas ellas la balanza marcaba 128 g (Imagen 4). Este dato nos parecía razonable, el “peso neto es 125 g ” y el envase 3 g ; efectivamente comprobamos que la masa del envase es 3g.
Imagen 4  
Con otros productos etiquetados hemos comprobado que la balanza funciona correctamente y la cantidad de yogur es la expresada en la etiqueta pero estuvimos a punto de hacer una reclamación. Indudablemente, algo hicimos nosotros incorrectamente al manipular la balanza pero no sabemos qué.
La única diferencia en las pesadas estaba en el apoyo de la balanza en cada caso. Cuando marcaba 121 g estaba apoyada sobre una lámina de goma espuma que le servía de protección, que formaba parte del embalaje (Imagen 7). Cuando marcaba 128 g estaba apoyada directamente sobre la mesa (Imagen 8).
     Imagen 7      Imagen 8
¿Nos podrías ayudar a encontrar la causa de la discrepancia en estas medidas?  

El rincón de la ciencia, nº 66 febrero 2014

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